¡Ay, qué frío!

Macro-Yalan no me pudo acompañar en esta oportunidad, así que me ayuda el pájaron enojado. Llegó el frío al hemisferio sur, así que les traigo recetas de sopas. Son ricazas y fáciles de hacer. Pajarón enojado les muestra los ingredientes acá:

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Sopa de batata y puerro

  • 1 kilo de batata
  • 1 litro de caldo de verdura
  • 1 puerro
  • Aceite de oliva
  • Sal, pimienta y cúrcuma

Bueno. Esta sopa está inspirada en la sopa de papa y puerro que hacía mi house-mate australiana, la Linda. Pensé que si probaba hacerla con batata, iba a tener un sabor más dulzón y un color más interesante. Porque la sopa de papa queda como blanca… y es más divertido comer y tomar cosas coloridas.

Primero hay que cortar las batatas en cubos chiquitos y dejarlas hervir un rato bien largo, hasta que se puedan hacer puré. Después hacemos el puré y lo salpimentamos a gusto, Augusto. Así, como hace pajarón acá:

ImagePicamos el puerro y lo rehogamos en una olla con aceite de oliva. Hay que rehogar con el fuego no muy alto e ir mezclando para que no se queme ni pegotee el puerro a la olla.

Después se le echa el puré de batata al puerro y se mezcla hasta obtener un puré más cremoso. Le vamos echando cucharones de caldo recién hecho, con el fuego más bien bajo y revolvemos despacito. Se va a ir haciendo una sopa bien cremosa. Le echamos una cucharada de cúrcuma para que quede amarrillita. Calculo que un poquito de nuez moscada también le puede venir bien. Es muy pero muy muy rica. Disfruten!

 

Sopa de cebolla y miel

  • Un montón de cebolla
  • 1 cucharada grande de miel
  • 1 litro de caldo de verdura
  • Aceite de oliva
  • Sal, pimienta

Esta sopa también está inspirada en otra; en la sopa de cebolla francesa. Ésta lleva manteca, vino y caldo de carne. Todo mal. Todo engordante. Mi versión macrobiótica lleva aceite de oliva, miel y caldo de verdura. Anímense a hacerla que la rompe, pero no besuqueen a nadie después de tomarla.

Cortamos bien chiquito el montonazo de cebolla (serán unos 2 kilos, no sé, lo que les dicte el corazón). Rehogamos la cebolla en aceite de oliva con el fuego bajo un rato bieeeeeeeeeeeen largo. La vamos revolviendo para que no se queme ni se pegotee a la olla. Si realmente quieren apestar, agreguen un par de dientes de ajo picaditos. Pero después no intenten ponerse románticos con nadie, eh? Porque no les va a salir. La salpimentamos a gusto y seguimos revolviendo hasta que la cebolla se caramelice. Es muy importante que quede bien caramelizada. El que no carameliza, pierde. Después le echamos una cucharadota de miel. Anímense. No se asusten. El que piensa, pierde.

ImageSeguimos mezclando la cebolla caramelizada con la miel y echamos el caldo bien caliente de a poquito. Es una locura de rica, y la pueden acompañar con crutones de pan integral o discos de arroz.

¡¡Qué buenas sopas!! Miren, miren, así salen…

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